El daño colateral

Su olivar jamas volverá a estar solo

El daño “colateral”

En este sentido hay que ser claros, es cuestión de “que no te toque la china”. A lo largo de este tiempo de análisis y compresión del problema en múltiples planos, hemos escuchado casi de todo, por parte de agricultores, guardas rurales, cooperativas, asociaciones, etc.

No es posible asumir y mantener este desconcierto frente a una continua agresión en un campo primario y esencial en la sociedad en pleno siglo XXI. Tampoco podemos olvidar el drama añadido del robo de maquinaria agrícola y otros elementos como; gasoil, vibros, generadores eléctricos, remolques, etc.

La realidad es que el “miedo” hace perder mucho dinero al agricultor en líneas generales.

Estos factores hacen que se aceleren los tiempos de recogida aún a sabiendas que el proceso de maduración (rendimiento) no es el óptimo. Con sinceridad, ¿cuántas veces el agricultor argumenta aquello de; “las cojo antes de que me las quiten”.

Las jornadas de trabajo se ven intensificadas por el temor a sufrir robos antes de la culminación de la temporada de recolecta. Y la constante sensación de “veremos que nos encontramos mañana al regresar al tajo”, es una desazón que merma el estado de ánimo de los agricultores, siendo este dato una pura realidad que no puede ser medida en una gráfica.

Reflexión

¿Cuánto nos cuesta todo esto en términos económicos a nivel general?, estamos convencidos que la respuesta a esta pregunta, la intuimos todos.